Semana Santa: Cuidados de salud con uso de piscinas y bronceado
Semana Santa: Cuidados de salud con uso de piscinas y bronceado

Para quienes disfrutan de las vacaciones de Semana Santa en piscinas o se exponen al sol para broncearse, hay que tener en cuenta varias recomendaciones para evitar riesgos de salud, como infecciones o afectaciones de los ojos, los oídos o la piel.

En el caso de las piscinas, se deben verificar las condiciones higiénico sanitarias, entre ellas que el agua sea transparente, libre de materiales flotantes, sin residuos ni espuma y pueda verse el fondo con claridad. Si no se detecta olor a cloro en el agua, se debe constatar que la piscina está siendo desinfectada.

Las piscinas que no reciben el tratamiento y mantenimiento adecuados pueden generar infecciones en los oídos, conjuntivitis, irritaciones y afectaciones en la piel por hongos o enfermedades gastrointestinales por consumo accidental del agua que puede estar contaminada con bacterias.

También es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

– Antes de ingresar a la piscina se deben usar lavapiés y duchas para evitar la contaminación del agua.
РNunca se debe dejar a los ni̱os solos en la piscina o en sus alrededores.
РVerificar que vestidores, duchas, servicios sanitarios y pasillos de acceso est̩n en buen estado de limpieza y funcionamiento.
– Asegurarse de que las instalaciones cuenten con la presencia de salvavidas o apoyo permanente para afrontar una emergencia.
– Verificar los avisos que informen la profundidad de la piscina y la existencia de equipos de primeros auxilios y elementos de salvamento.

Si se va a estar expuesto a la radiación solar se debe tener en cuenta:

РConsumir ab̼ndate liquido para mantenerse hidratado y evitar insolaciones o golpes de calor.
– Usar prendas de manga larga, gorras y sombreros.
РLos menores de un a̱o nunca deben estar expuestos directamente al sol.
– Estar a la sombra entre las 9:00 a.m. y las 3:00 p.m.
– Utilizar gafas de sol con filtro ultravioleta (UV) y cremas con factor de protección igual o superior a 30.
– Aplicar protector solar al menos dos veces al día o más si se permanece en la piscina. Este no se usa para prolongar la exposición al sol sino para reducir el riesgo de afectar la salud.
– El consumo de determinados medicamentos, así como el uso de perfumes y desodorantes, puede sensibilizar la piel y ocasionar quemaduras graves al exponerse al sol.

Adicionalmente, se aconseja el uso de repelentes para evitar enfermedades de transmisión por vectores, como el dengue.