Se hacia pasar por cabecilla del ELN para extorsionar a su jefe
Se hacia pasar por cabecilla del ELN para extorsionar a su jefe

Se trata de un hombre conocido con el alias de ‘Pato’, quien se hacia pasar por cabecilla del ELN para extorsionar a su exjefe, un administrador de una empresa transportadora de Villavicencio, a quien le exigía una millonaria suma de dinero a cambio de no atentar contra su vida.

La Policía Nacional a través del Gaula logró la captura en las últimas horas de José Alfonso Anaya, alias ‘Pato’, de 22 años, quien extorsionaba al administrador de una empresa de transportes en Villavicencio.

Alias ‘Pato’, fue contratado por su víctima para que hiciera mantenimiento de pintura de los vehículos pertenecientes a la empresa; con el pasar del tiempo Anaya se ganó la confianza del administrador y empezó a notar la facilidad con la que podía hurtar algunos elementos de su lugar de trabajo sin generar sospecha.

Sin embargo, alias ‘Pato’ no se percató que cuando cometía los hurtos era grabado en las cámaras de seguridad por lo que el administrador tomó la decisión de terminar el contrato de trabajo.

Días después, el administrador de transportes recibió una llamada en la que una persona de sexo masculino le indicó ser el cabecilla del ELN en Villavicencio, y le dijo que le tenía que entregar la suma de 500 mil pesos, sin explicar el motivo o la razón de dicha exigencia.

La víctima de extorsión dijo a las autoridades, que en principio pensó que se trataba de una broma, por tal motivo colgó; pero al día siguiente, le enviaron un mensaje que señalaba: ‘soy el comandante del Eln’, esta vez lo amenazó con atentar en contra de su familia enviándole una fotografía de su casa, y exigiéndole la suma de 10 millones de pesos para el día siguiente.

Tras el mensaje amenazante, el administrador denunció ante el Gaula de la Policía Nacional, y los investigadores comenzaron las labores de inteligencia e investigación criminal, y concertaron una cita con el extorsionista.

Es así que José Alfonso Anaya fue capturado en flagrancia, y se descubre que las pretensiones económicas venían por parte de este exempleado, quien no contento con los hurtos cometidos, también lo quería extorsionar.