En una ceremonia solemne fueron devueltos a sus familias los cuerpos de dos jóvenes asesinados en diferentes circunstancias del conflicto armado en Colombia, y cuyos restos fueron identificados plenamente por el Instituto de Medicina Legal.

Hasta la sede de la Fiscalía Seccional Meta llegaron los familiares de Aurelio Gallego Mancera, un joven de 20 años de edad y víctima de ejecución extrajudicial, quien fue reportado por el Ejército como una baja ocasionada en un supuesto combate registrado en área rural de Mesetas (Meta), el 8 de marzo de 2007. Según las investigaciones, dos meses antes de su muerte el joven habría regresado a Granada (Meta) para trabajar en labores de campo.

Por estos hechos, varios integrantes del Ejército fueron imputados.

El segundo cuerpo entregado fue el de Mario Rodríguez Seferino, quien tenía 27 años al momento de su muerte. Las evidencias recopiladas hasta el momento indican que esta persona habría sido reclutada por la entonces guerrilla de las Farc y murió en un enfrentamiento con el Ejército en Guamal (Meta).