En la Catedral de Villavicencio Meta, la Séptima Brigada a través del Gaula Militar Meta, rindió homenaje a las víctimas del ‘Ataque de San Carlos de Guaroa’ – Meta, en hechos ocurridos hace 21 años, el 3 de octubre de 1997, cuando una comisión de la Fiscalía fue masacrada por paramilitares.
En una solemne celebración litúrgica se desarrolló esta significativa conmemoración que contó con la presencia del Comandante del Gaula Militar Meta, mayor Miguel Ángel Tordecilla, la Directora Seccional de Fiscalía Meta, doctora Isabel Cristina León Henao, oficiales, suboficiales, soldados, personal civil y familiares, que se unen a este sentido homenaje para exaltar la memoria de estos valientes hombres de honor, que quedarán por siempre en el corazón de los colombianos.

Al finalizar la ceremonia religiosa se hizo entrega de una placa conmemorativa a las familias de cada una de las víctimas de este suceso, quienes recibieron conmovidos este sincero gesto del Ejèrcito Nacional, que valora y recuerda a cada uno de las víctimas de esta terrible tragedia en el departamento del Meta.

Fallecieron el mayor Juan Carlos Figueroa Escobar, comandante del Gaula Militar Meta; el Fiscal Regional delegado ante el Gaula, Carlos Degly Reyes Cortés; y el detective del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) Otto Ruiz Pérez, coordinador de la Policía Judicial ante el Gaula. Así mismo, murieron un sargento, un soldado voluntario, y tres soldados regulares de la Séptima Brigada del Ejército y tres investigadores del Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI).
También, resultaron heridos ocho miembros del Ejército y cuatro investigadores del CTI.

Para recordar, en hechos históricos quedaron registrados que “el día El 3 de octubre de 1997 una comisión judicial que acababa de realizar una diligencia de extinción de dominio en una finca de un narcotraficante fue atacada por un grupo de cerca de 70 paramilitares de las Autodefensas Campesinas de Casanare, conocidos en la zona como ‘Los Buitragueños’. En total 11 funcionarios fueron asesinados y otros 16 terminaron heridos.

La comisión había confiscado cerca de 300 kilos de cocaína en la finca el Alcaraván en Puerto López, una base de operaciones del narcotráfico y cuando transitaba por un sitio conocido como Lomitas, en San Carlos de Guaroa, Meta, fue emboscada por los ‘paras’. Los ocho carros en los que se movilizaban los funcionarios fueron atacados con ráfagas de fusil y luego varios de ellos fueron rematados con tiros de gracia cuando trataron de escapar. Las víctimas fueron tres investigadores de la Fiscalía, dos agentes del DAS, cinco soldados y un mayor de Ejército.

La masacre fue ordenada por el paramilitar Héctor Germán Buitrago alias ‘Martín Llanos’, que se había aliado con varios narcotraficantes de la zona. El hecho marcó el comienzo de una enemistad entre los jefes de las Autodefensas Campesinas del Casanare y los hermanos Castaño, que tras la matanza anunciaron en un comunicado público que ayudarían a encontrar a los culpables. La Casa Castaño se enfrentó abiertamente con ‘Los Buitragueños’ en una guerra que dejó centenares de muertos entre 2003 y 2004.”, tomado de memoria histórica del Gaula Militar Meta.